Maria es de Bucaramanga y estudió arte en la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Bogotá donde se graduó como Maestra de Bellas Artes y para luego obtener su Maestría en la Academia de Artes de San Francisco, California, especializándose en libros para niños. Pero antes de llegar ahí, hay mucho por relatar.
LOS COMIENZOS
Maria Alejandra Motta descubrió a temprana edad el maravilloso mundo de las historias. A raíz del fallecimiento de su padre, apareció la necesidad de construir una narrativa que explicara la muerte de un ser querido y los efectos que este drástico cambio tendría en su vida. Fue ahí donde la historias y los personajes creados por Maria, comenzaron a tomar forma.
El proceso de duelo se tradujo en libros para niños e historias cortas que canalizaban todas las emociones de aquella época. Ese punto de quiebre introdujo a Maria a los libros para niños y durante este camino, maestros como Enrique “Kike” Lara la ayudaron a enrielar y dar forma a este sentimiento por ilustrar y de paso, entender como vivir de el.
Si bien la carrera no le enseño a Maria como crear un negocio, la gestión cultural fue uno de los grandes aprendizajes que años después, utilizaría con Twibbles.
A temprana edad, los personajes, la ilustración y narración, inundaron la vida de esta artista colombiana.
VIVIENDO EN ESTADOS UNIDOS
2 años después de graduarse en Bogotá, Maria comenzó la búsqueda por nuevos horizontes. La vida como ilustradora en Colombia se veía difícil y la idea de vivir en el extranjero fue algo que siempre la ilusionó.
Como todo pasa por algo- durante esos meses apareció la Beca ColFuturo a la cual Maria aplico y tras un intenso proceso, logró exitosamente ser una de las primeras becadas.
Es ahí donde parte a Estados Unidos para estudiar ilustración en la prestigiosa Academy of Art University en San Francisco.
Tras varios años ahí y aprendiendo de grandes maestros, Maria comenzó a trabajar para suplementar su educación y expandir su mundo. Al mismo tiempo, debió aprender a dibujar y ampliar sus habilidades, viniendo de un mundo teórico y saltando a un mundo “práctico” no fue fácil.
Fue estudiando en la Universidad, donde Maria conoció a Seth, su marido - también ilustrador- y padre de Benjamin, su primer hijo e inspiración para crear Twibbles
TWIBBLES
El ejercicio diario como ilustradora comenzó a dar frutos y el estilo de Maria comenzó a tomar forma y visibilidad.
Un momento clave fue la llegada de Benjamin -su primer hijo - evento para el cual Maria comenzó a explorar conceptualmente lo que ahora es Twibbles. El anuncio de nacimiento y decoracion del cuarto dieron forma a un circo poblado de animales y un mundo lleno de guiños a todos los años de trabajo que la artista tenía en el cuerpo.
Lentamente el “birth announcement” y el cuarto temático llevaron a María a probar materiales textiles sobre los cuales imprimir su trabajo. La primera - y fallida -colcha para Benjamin, dio paso a los baberos de bandana, quizás uno de los productos actuales más exitosos de la marca.
Fue durante este proceso de falla y error que comenzaron a aparecer los primeros bocetos de lo que más tarde sería Twibbles. Skillshare, Youtube y la familia fueron la nueva escuela de Maria.
Entre los objetivos de Twibbles para 2021 será la responsabilidad social, entregando libros a niños en Colombia, a fin de empujar la creatividad y su capacidad de aprender valores
Entremedio, Twibbles apareció en Etsy y el proceso evolutivo ya estaba tomando forma. El camino legal para formar la empresa empezaba igualmente a dar los primeros pasos y durante esa época, Etsy ayudó a entender que productos tenían salida y cuáles no; es entonces cuando apareció el primer inversionista ángel de Twibbles. Una pequeña suma de dinero, permitió generar una importante producción, aumentar las ventas considerablemente y eso derivó en la primera colección de Twibbles: “Tropical Love” la cual tenía presentaba la colección de animales de Colombia: el delfín rosado, los monos del Amazonas, los tucanes del Caribe y los osos de anteojos de la región Andina?
La visión ya había tomado forma, estos no eran productos en sí, sino una historia con personajes creados por Maria, valor agregado que va mucho más allá de un babero o una colcha.
UNA MARCA COLOMBIANA PARA EL MUNDO
A estas alturas, Maria ya había abierto el mundo de Twibbles a otros productos como son onesies, camisetas, mantas de algodón, o baberos/bandanas, ha desarrollado una línea de personajes que acompañan cada prenda y ha conseguido un aliado en Medellín, llamado Impulsa Textil - para comenzar a producir en mayor volumen sus líneas de producto.
La producción arrancó a finales de 2019 y la luz verde final llegó en Febrero de 2020...junto con COVID. Por ahora, Twibbles tiene su mayor producción en standby, pero muchas cosas están funcionando a la vez, desde licenciar la marca, escribir libros con los personajes que aparecen en la ropa y un renovado sitio web. La experiencia de usuario irá desde ropa con un código QR que vinculará al niño y sus padres con actividades para bajar e imprimir, y datos curiosos -y más tarde- cuentos infantiles con los personajes que pueblan el mundo de Twibble los cuales a mediano plazo serán donados a fundaciones sin ánimo de lucro en Colombia, para que sean entregados a niños que no tienen el chance de tener libros a la mano. El hilo conductor arranca en el “pattern” de la ropa y culmina con una historia original, valor agregado en su más puro estado.
Si quieres conectar con Maria, puedes hacerlo en Linkedin y el sitio de Twibbles.